José El Esclavo

Escrito el 27/03/2021


 

José el rey de los sueños

José era un joven bueno que amaba a Dios. Por envidia sus hermanos lo vendieron como esclavo y fue enviado a la cárcel injustamente.

Estando en la cárcel conoció al copero y al panadero del rey que habían sido encarcelados por ofender al faraón. Una noche, ambos hombres tuvieron un sueño, la mañana siguiente José se ofreció a interpretarlos a través de Dios.

Primero habló el copero:

– Soñé con una vid que tenía tres ramas, floreció y maduraron las uvas de sus racimos. Yo tomé las uvas, las exprimí en la copa del faraón y se la di.

José interpretó:

– Las tres ramas son tres días. Dentro de tres días el faraón te restituirá en tu cargo. No te olvides de mí, pídele al faraón que me saque de esta cárcel donde estoy injustamente.

Luego contó su sueño el panadero:

– Soñé que llevaba tres canastas de pan sobre la cabeza para el faraón, pero las aves venían y se comían el pan.

José le dijo:

– Las tres canastas son tres días. Dentro de tres días el faraón mandará a matarte.

Las predicciones de José se cumplieron, pero el copero se olvidó de él, no habló con el faraón para que lo liberara y dos años más estuvo José en la cárcel.

 

Hasta que un día el faraón tuvo dos sueños.

En el primer sueño el faraón estaba parado al lado del río Nilo cuando salieron del río siete vacas gordas que se pusieron a pastar. Detrás de ellas salieron siete vacas flacas que se comieron a las vacas gordas.

En el segundo sueño siete espigas de trigo grandes crecían de un solo tallo, luego brotaron siete espigas marchitas que se comieron a las grandes.

A la mañana siguiente el faraón mandó a llamar a todos los sabios del reino, pero nadie supo interpretar sus sueños. El copero se acordó de José y le habló de él al faraón quien lo mandó a buscar de inmediato.

José escuchó los sueños y dijo:

– Tus dos sueños son el mismo. Las siete vacas gordas y las siete espigas grandes son siete años de abundancia. Las siete vacas flacas y las siete espigas marchitas son siete años de hambre. Mi recomendación es que busque un hombre sabio que durante los siete años de abundancia organice una reserva de alimentos que pueda utilizar durante los siete años de hambre.

El faraón pensó que el hombre más competente para llevar a cabo esa tarea era José, así que lo puso a cargo de su palacio y ordenó que todos en el reino cumplieran sus órdenes, fue después del faraón el hombre más poderoso de Egipto.

Y es así como José pasó de ser un esclavo a la mano derecha del rey y evitó que la gente muriera de hambre cuando sus predicciones se cumplieron.